Y ahora mismo no sé que se me pasa por la cabeza, tengo millones de ideas, pero hay una que resalta entre todas ellas y es que por fin mañana te podré ver, después de un año, que se dice muy pronto, un año entero sin verte y resulta que mañana te voy a tener muy muy muy cerca como llevo esperando todo este tiempo. Ya lo digo, un millón de ideas, de pensamientos, de si habrás cambiado o no, de como estarás, de si seguirás con tus pequeñas tonterías que te hacían especial, creo que por esas tonterías tal vez fue por las que pude llegar a sentir algo, por esas tonterías puede ser que me enamorase. Aún recuerdo las pocas noches que pasamos en las fiestas comiendo algodón de azúcar como si no hubiera mañana, recuerdo nuestros largos paseos hasta mi casa, recuerdo cuando me robabas la toalla y yo tenia que secarme con la tuya pero lo que mejor recuerdo de todo es aquel acento que tienes que nunca se me irá de la cabeza, y aquella frase, la nuestra, pero te vah a subih o te vah a bajah, o aquel día bajo la lluvia cuando lo único que se nos pasó por la cabeza fue bañarnos. En fin, lo que decía eso, mañana te veré y aún no me lo creo, 370 días sin verte y por fin llega ese momento que he esperado durante meses, el momento de volver a escucharte gritar desde la otra punta de la playa mi nombre con ese acento tan extremeño.
viernes, 19 de agosto de 2011
Pooor fín :)
Y ahora mismo no sé que se me pasa por la cabeza, tengo millones de ideas, pero hay una que resalta entre todas ellas y es que por fin mañana te podré ver, después de un año, que se dice muy pronto, un año entero sin verte y resulta que mañana te voy a tener muy muy muy cerca como llevo esperando todo este tiempo. Ya lo digo, un millón de ideas, de pensamientos, de si habrás cambiado o no, de como estarás, de si seguirás con tus pequeñas tonterías que te hacían especial, creo que por esas tonterías tal vez fue por las que pude llegar a sentir algo, por esas tonterías puede ser que me enamorase. Aún recuerdo las pocas noches que pasamos en las fiestas comiendo algodón de azúcar como si no hubiera mañana, recuerdo nuestros largos paseos hasta mi casa, recuerdo cuando me robabas la toalla y yo tenia que secarme con la tuya pero lo que mejor recuerdo de todo es aquel acento que tienes que nunca se me irá de la cabeza, y aquella frase, la nuestra, pero te vah a subih o te vah a bajah, o aquel día bajo la lluvia cuando lo único que se nos pasó por la cabeza fue bañarnos. En fin, lo que decía eso, mañana te veré y aún no me lo creo, 370 días sin verte y por fin llega ese momento que he esperado durante meses, el momento de volver a escucharte gritar desde la otra punta de la playa mi nombre con ese acento tan extremeño.
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